RIQUEZAS Y CONTENTAMIENTO

Hay un asunto que parece puramente mundano, pero del que Jesús habló en bastantes ocasiones, y es el uso y el abuso de los bienes materiales. Para vivir una vida sabia que de verdad dé en el blanco de la voluntad de Dios, nos es imprescindibles aprender a honrar a Dios con las posesiones que hemos recibido de su mano generosa. Muchos piensan que el dinero y las riquezas son malas por sí mismas, pero no es así. De hecho la Biblia afirma que de Dios es el oro y la plata y que Él los concede a quien quiere, como quiere y cuando quiere. El problema no está en los bienes materiales, sino en cómo los usamos y qué lugar ocupan en nuestro corazón. El libro de Proverbios trata este asunto con bastante amplitud y haríamos bien en estar atentos a los sabios consejos que de él se desprenden. Proverbios 3:9.

LECCIONES DE GETSEMANÍ

De la mano del pastor Fausto González hoy consideramos ocho lecciones que podemos aprender de la experiencia relatada en el capítulo 14 de Marcos. Jesús va al huerto de Getsemaní en el Monte de los Olivos horas antes de que fuese traicionado e injustamente arrestado. De lo que allí ocurrió podemos extraer ocho lecciones que nos ayudarán a vivir de manera consecuente y comprometida nuestra fe en Jesús. Jesús es el modelo por excelencia de una vida auténticamente virtuosa y santa. Mirando su ejemplo podremos reorientar nuestra vivencia diaria para dar en el blando de los propósitos divinos. Marcos 14:32-34

UN CORAZÓN ILUMINADO

Un corazón iluminado – Efesios 1:15-23 – Lucas Martínez

Antes de ser conocidos como “cristianos”, a los seguidores de Jesús se les conocía como “los del Camino” o “aquellos que están en el Camino”. Pero, ¿qué es caminar con Jesús? ¿En qué consiste conocer experiencialmente a Dios? Hoy el pastor Lucas nos guía en la meditación de un texto muy conocido y apreciado por los cristianos de todos los tiempos, la carta del apóstol Pablo a los efesios. En este pasaje que hoy analizamos encontramos tres realidades espirituales que debemos conocer y vivir conforme a ellas. De la comprensión y vivencia de las mismas depende la calidad de nuestra fe y de nuestra experiencia cristiana.

CONFÍA EN LA ESCRITURA

Hoy tratamos un asunto de vital importancia para la vida y la permanencia de la Iglesia. Se trata de la autoridad de la Biblia como la voz inerrante y suficiente de Dios en un mundo saturado de influencias anti-Dios y superficialidad espiritual. Es ingenuo pensar que una fe meramente nominal sea suficiente para enfrentar la guerra espiritual en la que estamos inmersos los cristianos del siglo XXI. Hoy enfatizamos la necesidad de un estudio profundo y constante de las Escrituras. El pastor Israel nos presenta cinco doctrinas fundamentales sobre la Biblia: su origen divino, su naturaleza infalible e inerrante (sin errores), su suficiencia para guiar la vida de fe, su claridad (fácil de entender) y, finalmente, su autoridad incuestionable. El verdadero discipulado implica no sólo creer lo que Jesús creía sobre la Biblia, sino también permitir que esta moldee la mente y la vida, ya que es la única roca sólida en medio de las dificultades cotidianas de la vida. 2 Pedro 1:16-21.

DE TAL PALO, TAL ASTILLA

Es parte integral de la naturaleza humana que los hijos se parezcan a sus padres. De ahí proviene el proverbio español “De tal palo, tal astilla”. Por tanto, lo propio y natural es que los hijos de Dios se parezcan en carácter al Padre del que proceden. El apóstol Pablo en su carta a los Efesios nos hace un llamado a vivir de acuerdo con nuestra nueva naturaleza en Cristo. Esto es una gran responsabilidad, pero también es un tremendo privilegio. En un mundo donde las tinieblas parecen dominar, ¿cómo podemos asegurarnos de que nuestro andar sea radicalmente distinto al de quienes nos rodean? ¿Es realmente posible vivir una vida que refleje a nuestro Padre celestial de forma inconfundible? ¿Cuál es la clave para aprovechar cada momento que la vida nos ofrece, transformándolo en una oportunidad divina? ¿Dónde podemos encontrar el poder que nos capacita para vivir una vida de santidad, sabiduría y amor incondicional? Efesios 5:1-20.

VUESTRA TRISTEZA SE CONVERTIRÁ EN GOZO

– Vida en su Nombre 42 –

¿Por qué Jesús dice a sus discípulos que les conviene que se vaya? ¿Cómo se convertirá la tristeza de los discípulos en gozo? ¿Qué significa «pedir en el nombre de Jesús”? ¿Cómo vence Jesús al mundo, y cómo podemos nosotros encontrar paz en Él en medio de la aflicción? Estas y otras preguntas encuentran respuesta en el mensaje de hoy que gira en torno a tres promesas de Jesús a sus discípulos: que su tristeza se convertirá en gozo, que disfrutarán de una mayor compenetración e intimidad con Dios, y que estarán a salvo para siempre. Si bien es cierto que los discípulos se enfrentarán a aflicciones y persecución, simbolizados en el dolor de una mujer al dar a luz; también es cierto que esa tristeza será reemplazada por un gozo inextinguible gracias a la resurrección de Jesús y la llegada del Espíritu Santo, al igual que la mujer olvida el sufrimiento del parto en cuanto ve a su hijo recién nacido. Juan 16:12-33

AMOR QUE CONOCE Y DISCIERNE

El concepto actual de amor está totalmente desvirtuado por la corriente imperante en la que se ponderan los sentimientos sobre la razón. Vivimos en la época de «yo hago lo que me hace sentir bien», lo que conduce en muchas ocasiones a errores y decisiones precipitadas que causan más dolor que beneficio. La Palabra de Dios nos guía al correcto concepto de amor, el ágape de Dios. Necesitamos con urgencia encontrar el equilibrio entre lo que sentimos y lo que conocemos que es la voluntad de Dios. Amor y Verdad son dos realidades que deben ir siempre de la mano. El amor sabio es el que procura primero el bien del otro, no la propia satisfacción egoísta de uno mismo. Así es el amor de Dios, desprendido, sacrificial, que procura nuestro bienestar, aunque a veces para conseguirlo nos tenga que disciplinar. El que de verdad ama corregirá a aquellos que ama por su propio bien. Filipenses 1:9-11.

LA LUZ DE LA VIDA

– Vida en su Nombre 20 –

Todo ser humano va hacia aquello que le resulta más atractivo y es completamente lógico y normal que así sea. La dirección de nuestros pasos está determinada por aquello que amamos, por eso lo buscamos y nos encaminamos hacia allí. Todos buscamos la felicidad, el problema es que nuestras mentes, en su estado natural, se encuentran sumidas en un estado de tinieblas, tenemos el entendimiento entenebrecido. Jesús en este pasaje está haciendo un esfuerzo denodado por abrirse paso entre las tinieblas mentales de aquellos que le escuchan. ¿Dónde podemos encontrar la luz que necesitamos para desear y buscar lo que realmente necesitamos y no simplemente lo que creemos necesitar? ¿Quién nos mostrará el camino correcto? ¿Hay alguna esperanza para un corazón torcido y enfermo que no es capaz de ver la luz que le conducirá a la auténtica y duradera felicidad? Juan 8:12-30.

JESÚS EN NAZARET, LA INCREDULIDAD DE LOS NAZARENOS

Era muy obvio que la sabiduría y los milagros de Jesús solo podían venir de Dios. Su profunda sabiduría y autoridad con la que enseñaba eran muy evidentes. Ningún otro maestro de la ley había hablado como Él hablaba. Pero Jesús no había estudiado en ninguna de las famosas escuelas rabínicas, ni tenía más entrenamiento formal en las Escrituras que el judío promedio. De manera que los dirigentes de los judíos se maravillaban y decían: “¿Cómo sabe éste letras, sin haber estudiado?” (Jn. 7:15). Por si esto fuera poco, Jesús había exhibido un poder sobrenatural por medio de los milagros que realizaba. Estos milagros evidenciaban que Él venía de Dios, que Él era el Mesías. Ellos no cuestionaron la veracidad de sus milagros, los reconocieron como obras portentosas. Lo que querían era que Jesús repitiera los milagros que había hecho en Capernaum (v. 23). Pero Jesús sabía que eso no los iba a llevar a la fe. Ayer, al igual que hoy, el ver milagros no conduce a la auténtica fe. Esta procede sólo de Dios quien actúa en el corazón del oyente y obra el milagro de creer por medio de su Palabra. Los que tengan oídos para oír, oigan. Lucas 4:22-30.

DAME SABIDURÍA

Vivimos en un mundo totalmente desnortado que camina acelerada y descuidadamente hacia su propia destrucción. Como creyentes necesitamos abundancia de sabiduría para vivir de manera correcta (como Dios manda) en este mundo caótico. Pero, ¿qué es la sabiduría? Fuimos creados con un fin, una meta, un propósito y no podemos ser felices ni alcanzar la plenitud si nos desviamos de ese fin para el cual estamos diseñados.
Santiago 1:2-5