NO ENTRISTEZCÁIS AL ESPÍRITU SANTO

¿Por qué muchos cristianos viven una vida en la que no se experimenta la obra sobrenatural del Espíritu Santo? ¿Afecta nuestra manera de vivir y actuar al resto de la iglesia? ¿En qué consiste contristar o entristecer al Espíritu Santo? Hoy escuchamos los sabios consejos de Dios a través de la pluma del apóstol Pablo a los cristianos de Éfeso. Algo tan cotidiano y habitual como nuestra forma de hablar, lo que decimos, cuándo lo decimos, a quién lo decimos y con qué intención lo decimos, tiene un impacto tremendo en nuestro testimonio y en el fluir o no del Espíritu en nuestra vida diaria. Efesios 4:30

EL DIOS SIERVO

– Vida en su Nombre 31 –

Jesús lavó los pies de sus discípulos antes de aquella última cena de Pascua. ¿Qué quiso Jesús enseñarles a ellos y a nosotros con este gesto cargado de simbolismos? Ellos no entendieron lo que Jesús hacía. No captaron el significado profundo y absolutamente espiritual de este hecho que los dejó atónitos. Para el mundo, los principales, los importantes, los que están arriba en la cadena de mando son los que reciben el servicio y los honores de sus subordinados. Pero Jesús, nuevamente nos sorprende con principios totalmente distintos a los de nuestro mundo. Él, que es el Maestro y el Señor, el Alto y Sublime que habitaba la eternidad, el Creador de toda vida y la Luz misma que nos alumbra, Él tomó la forma del más bajo y menos importante de todos los siervos de una casa, para hacer el trabajo que nadie quería hacer. Abramos nuestra mente y nuestro corazón para comprender las lecciones eternas que este gesto tuvo y tiene para cada hijo de Dios. Juan 13:1-20.

TRABAJAD POR LA COMIDA QUE SATISFACE

En este capítulo seis de Juan encontramos a una multitud buscando a Jesús. Desgraciadamente son muchos los que se acercan a Él sólo de manera utilitaria. Es decir, buscan a Dios sólo por lo que Él les puede dar. Un trabajo que te hace falta, una sanidad que anhelas, un futuro prometedor, una pareja, un sentido de significado, una meta noble que alcanzar y muchas otras cosas que en sí mismas no son malas, pero que son el verdadero objetivo de tu alma. Así estamos degradando a Dios convirtiéndolo en una especie de genio de la lámpara al que acudimos para alcanzar lo que necesitamos o deseamos. Y en este caso particular se trata de algo tan perentorio y pasajero como llenar el vientre. La multitud buscaba a Jesús para saciar su hambre física, y eso precisamente fue lo único que alcanzaron. Pero hay un hambre mucho mayor, más profunda y necesaria que saciar, el hambre del alma que sólo podemos saciar si acudimos a Jesús con una fe auténtica y sincera. Juan 6:1-71.

LA SANTA CENA

La cena del Señor es una ordenanza instituida por Jesús mismo. Por tanto, no se trata de un invento humano, sino que es un memorial ordenado por el Señor. Y aunque es un acto simbólico, no por ello es menos importante, ya que no debe tomarse indignamente sin discernir el Cuerpo de Cristo. El apóstol Pablo nos advierte de que algunos están enfermos e incluso han muerto por tomarla de forma indigna. Este hecho debe conducirnos a la reflexión y al auto-examen, no para privarnos de tomarla, sino más bien para hacerlo de la manera correcta. 1 Corintios 11:23-26