SOLDADOS 2ª parte

El apóstol Pablo nos llama a todos los cristianos a vivir, no sólo como buenos soldados de Jesucristo, sino también a luchar de manera legítima, como hacen los auténticos atletas. Estos sólo son coronados si han luchado legítimamente, es decir, conforme a la ley, en nuestro caso, la Ley de Dios. Debemos ser meticulosos en nuestro servicio al Señor. No vale solamente con «tener buenas intenciones», con hacerlo de corazón. Porque se pueden tener muy buenas intenciones, y aun así hacer las cosas mal, porque Dios ya nos ha revelado cómo quiere que hagamos las cosas. No según nuestro sincero «saber y entender», sino según Él ya nos ha revelado en su Palabra. 2 Timoteo 2:1-13.

SOLDADOS

El estilo de vida actual, con sus muchas comodidades y la abundancia de tiempo libre para hacer lo que nos apetece tiene un lado negativo que suele pasar desapercibido. La comodidad y el bienestar se dan por sentado hoy en día, pero este hecho nos ha ido cambiando generación tras generación hasta llegar a la actual, en la que los niños y jóvenes son sobreprotegidos hasta extremos que llegan a ser enfermizos. Hoy queremos las cosas instantáneas, casi sin esfuerzo, pulsando un botón o a golpe de clic. El resultado es una generación que moral y psicológicamente es muy débil en comparación con generaciones pasadas. La Palabra de Dios nos muestra un camino distinto para no caer en la indolencia y la pasividad propias del siglo XXI. 2 Timoteo 2:1-13.

PARA MÍ EL VIVIR ES CRISTO 2

Continuamos hoy examinado la vida del apóstol Pablo y en especial sus palabras tan conocidas y repetidas, aunque muchas veces mal interpretadas. «Para mí el vivir es Cristo». Hay pequeñas cosas que pueden parecer sin importancia pero que son señales, indicadores que muestran cómo está nuestro corazón, lo que realmente hay en el fondo del mismo. Cómo invertimos nuestro tiempo y nuestro dinero, qué cosas nos traen felicidad, lo que nos conforta, lo que nos molesta, lo que no podemos soportar, lo que anhelamos. Todas estas cosas revelan a lo que le damos importancia y a lo que no. Se nos llena la boca diciendo: “El Señor se lo merece todo”, o “el Señor me pide más”, entonces, ¿por qué no se lo das? Comienza a andar, empieza a tomar decisiones, no lo dejes para más adelante, no apagues al Espíritu si te está mostrando algunas cosas, y empieza a actuar, a tomar resoluciones. No lo dejes para mañana, eso es un engaño del enemigo, Dios dice HOY. Filipenses 1:12-26.

PARA MÍ EL VIVIR ES CRISTO 1

El apóstol Pablo está preso por causa de Cristo y el Evangelio cuando escribe su carta a los Filipenses. A pesar de tan triste estado, Pablo está lleno de gozo al comprobar que el Evangelio está siendo compartido y llegando a muchos, incluso a la guardia pretoriana. Él ha experimentado que Jesús es su gran tesoro y eso, ni la cárcel, ni los azotes, ni la enfermedad, ni ninguna otra desgracia se lo pueden arrebatar. ¿Y tú, qué es lo que te ilusiona? ¿Qué es lo que le da sentido a tu vida? ¿Te has parado alguna vez a considerar seriamente qué es lo que te motiva a vivir? ¿Dónde está tu vida, dónde tu mayor tesoro? Filipenses 1:12-26.

VI AL SEÑOR

El ser humano a lo largo de toda su historia ha tenido muchos dioses, ídolos imaginarios hechos conforme a sus propios deseos carnales. Pero todos esos ídolos lo único que hacen es esclavizarnos mientras pretenden hacernos libres. Y nosotros, los creyentes, no estamos libres de caer en este mismo error fatal. Cuando apartamos nuestra mirada del Dios único y verdadero, tendemos a ensimismarnos mirándonos a nosotros mismos buscando la felicidad y el propósito que le den un sentido a nuestra existencia. Isaías tuvo una visión de Dios y nos la relata en el pasaje de hoy. Él vio un trono alto y sublime rodeado de toda la gloria de Dios. Y aunque es cierto que no podemos, por nuestra propia incapacidad y finitud, conocer completamente a Dios, sí que podemos conocerle verdaderamente. Isaías 6:1-8.

LAS PARÁBOLAS Y EL MISTERIO DEL REINO 8 | Astucia santa

La parábola del mayordomo sagaz puede ser muy fácilmente mal interpretada. Tiene que ver con el uso de los bienes materiales. Hay pocas cosas que muestren tan claramente el estado de nuestra alma como el manejo del dinero, de las posesiones. Los que piensan demasiado en lo terrenal, los que tienen su porción en esta vida, son sagaces. Se informan de pagas y ayudas, estudian, madrugan, trasnochan… Esto no es malo en sí mismo. Pero cuando la vida se vuelca en esas cosas, es porque vas con las luces cortas. Cuando las preocupaciones se reducen a qué comeremos, qué vestiremos, cuánto ganaremos, dónde iremos de vacaciones, … eso termina en tragedia. Eso es mundanalidad.
Lucas 16:1-13.

BRILLANDO EN LA NOCHE DEL MUNDO 15

Hoy llegamos al final de esta serie de mensajes basados en el libro del profeta Daniel. En este capítulo 10 Daniel tiene una visión junto al río Hidekel (hoy en día conocido como Tigris). En esta visión Daniel contempla a “un varón vestido de lino, y ceñidos sus lomos de oro de Ufaz.” Ante esta visión el profeta se queda sin fuerzas y cae con el rostro en el suelo. ¿Quién es este varón ante el cual Daniel desfallece? ¿Qué mensaje le trae al profeta y cómo nos afecta a nosotros tal mensaje hoy en día? Hoy descubriremos las respuestas a estas dos preguntas y a muchas más en este último mensaje de la serie.
Daniel 10:1-21.

AMOR GENEROSO Y HOSPITALARIO

Dios nos mostró su inmensa bondad al amarnos primero, cuando no había nada amable en nosotros. ¿Cómo viven aquellos que han sido depositarios de ese inmenso amor de Dios?Quienes han experimentado ese amor vertical, en seguida manifiestan en su vivencia ese amor en una relación horizontal, hacia el pueblo de Dios, hacia aquellos que han vivido la misma experiencia, porque los percibe como lo que son, hermanos. Este amor fraternal se manifiesta de manera natural de dos formas, en generosidad y en hospitalidad, dos cualidades presentes en todo verdadero hijo de Dios. Romanos 12:11-13.

CELO Y FERVOR EN EL SERVICIO

Estamos en una sociedad decadente que vive rodeada de ocio y diversión por todas partes, y que sin embargo consume grandes cantidades de ansiolíticos, alcohol y otras drogas para evadirse del hastío que siente hasta llegar al próximo “chute” de esta diversión vana que no llena los vacíos del alma humana. Precisamente el ocio fue la marca distintiva de las sociedades que decayeron en la antigüedad para nunca más levantarse, pero parece que no hemos aprendido la lección y volvemos a caer en el mismo error del pasado. Las vidas sin límites que pretenden aliviar el estrés y la ansiedad actuales portan la marca de la superficialidad y de la excesiva indulgencia que no permiten que una sociedad avance de manera sana. Sin embargo, la Palabra de Dios nos señala un camino mejor a la realización basada en una verdadera y auténtica felicidad y descanso. Romanos 12:11-13.