EL EVANGELIO DE DIOS – INTRODUCCIÓN 1 – EL MENSAJERO

Comenzamos hoy una nueva serie basada en la epístola a los Romanos. Al sumergirte en este mensaje, descubrirás cómo el concepto de ser un siervo de Jesucristo redefine radicalmente tu identidad, ofreciéndote la libertad total que nace de pertenecer exclusivamente a un Dueño que te compró por un precio infinito. Comprenderás la importancia de cimentar tu fe sobre la autoridad de la doctrina apostólica, aprendiendo a distinguir las verdades eternas que tienen el poder de reorientar tu vida de las distracciones superficiales que abundan hoy en día. Y serás motivado a vivir con propósito y disciplina confiando en que Dios no sólo te ha apartado para una misión específica desde antes de nacer, sino que te capacita con su poder sobrenatural para llevarla a cabo con gozo. Romanos 1:1-7.

CONFÍA EN EL PLAN

Cuando analizamos la vida de José, el hijo de Jacob, podemos ver cómo Dios va trabajando en él desde joven. Dios tenía un plan con él para su propio beneficio y para bendición de muchos otros. Nosotros hacemos planes, pero Dios también hace los suyos y nosotros formamos parte de ellos. De manera misteriosa y sorprendente, Dios hace que ambos planes, los nuestros y los suyos, se vayan entrelazando y coordinando para que finalmente su voluntad sea hecha en la tierra, como se hace en el cielo. En el proceso vamos aprendiendo que la providencia divina usa todo lo que vivimos, todo lo que sucede para adelantar sus planes de bien para nosotros y para sus santos propósitos. Haríamos bien en no tomar demasiado en serio nuestros planes, porque siempre el plan de Dios será mucho mejor. Génesis 50:15-22.

DESENMASCARANDO Y CONDENANDO EL PECADO

Elías, un hombre a contracorriente 7 – Desenmascarando y condenando el pecado – 1 Reyes 21:17-29 – Israel Sanz

¿Te atreverías a escuchar una verdad que muchos preferirían arrancar de las páginas de la Biblia?. En este impactante mensaje de la serie «Elías, un hombre a contracorriente», analizamos el enfrentamiento definitivo entre el profeta Elías y el rey Acab tras el infame episodio de la viña de Nabot. Asistiremos a una confrontación directa con la justicia divina. Descubriremos a un Dios que no es un «osito de peluche», sino un guerrero que se «pinta la cara de guerra» ante la injusticia y la opresión. Hoy explicamos cómo el pecado es, en realidad, una provocación que pone inflama la justa ira divina. Y aprenderemos que el pecado es una provocación directa a la santidad de Dios que sólo puede remediarse mediante el arrepentimiento y la fe en Cristo.

PREPARANDO EL RELEVO

Tras ver a Elías en su día malo en el mensaje anterior, cuando se sentía derrotado, Dios le salió al encuentro en Horeb y allí lo restauró y le encomendó una nueva misión. Debía ungir a varios reyes y también establecer a su sucesor. Y Elías se puso de nuevo en camino para cumplir con su misión. Elías salió de Horeb por la fe, porque la auténtica fe siempre obra, tiene fruto que permanece. En el pasaje de hoy vamos a analizar cuatro rasgos de Elías: su fe activa que se demuestra en la obediencia, su alto concepto del llamado divino, su independencia emocional respecto al cargo y su humildad profunda que evita el control sobre los demás. El propósito final es motivarnos a desarrollar una devoción saludable, donde la fidelidad a la misión se combine con el desprendimiento personal y la centralidad absoluta de Dios. 1 Reyes 19:19-21.

AFLICCIONES | RUT 1:1-5

Todos nos hemos preguntado alguna vez, ¿dónde está Dios cuando sufrimos? ¿Se ha olvidado Dios de mí o se ha vuelto en mi contra? No es fácil ver la mano de Dios obrando cuando estamos atravesando pruebas o circunstancias duras. Sin embargo, la providencia de Dios nos guía hasta en los momentos más difíciles. Elimelec y su familia estaban viviendo un tiempo de aflicción cuando éste decide ir a Moab a buscar el sustento. Pero para desgracia de los suyos, los problemas no habían hecho nada más que empezar. Su esposa Noemí tuvo que sufrir la muerte de su esposo y la de sus dos hijos en aquella tierra extranjera. Pero en este panorama sombrío emerge una luz de esperanza. Después de tantas calamidades, Dios ofrece una salida a la pobre Noemí porque en Belén vuelve a haber pan. (Rut 1:1-5)

DE TAL PALO, TAL ASTILLA

Es parte integral de la naturaleza humana que los hijos se parezcan a sus padres. De ahí proviene el proverbio español “De tal palo, tal astilla”. Por tanto, lo propio y natural es que los hijos de Dios se parezcan en carácter al Padre del que proceden. El apóstol Pablo en su carta a los Efesios nos hace un llamado a vivir de acuerdo con nuestra nueva naturaleza en Cristo. Esto es una gran responsabilidad, pero también es un tremendo privilegio. En un mundo donde las tinieblas parecen dominar, ¿cómo podemos asegurarnos de que nuestro andar sea radicalmente distinto al de quienes nos rodean? ¿Es realmente posible vivir una vida que refleje a nuestro Padre celestial de forma inconfundible? ¿Cuál es la clave para aprovechar cada momento que la vida nos ofrece, transformándolo en una oportunidad divina? ¿Dónde podemos encontrar el poder que nos capacita para vivir una vida de santidad, sabiduría y amor incondicional? Efesios 5:1-20.

ARMADOS PARA LA BATALLA

Es una tragedia que la humanidad ha vivido cientos de guerras a los largo de su historia. ¿Pero, eres consciente de que libramos una guerra espiritual más cruenta que cualquier conflicto conocido? No es opcional; cada cristiano tiene una batalla que librar, y si no estás luchando, ¡estás perdiendo! Este mensaje crucial desvelará el equipamiento divino de la armadura de Dios, tu única defensa para resistir en el día malo y permanecer firme. Descubre cómo cada pieza te fortalece. Aprende a apagar los dardos de fuego del maligno y a manejar la espada de la Palabra de Dios contra las fuerzas de la oscuridad y tus propias pasiones. La victoria ya es nuestra en Cristo, ¡pero necesitas saber cómo luchar! ¡No te pierdas esta enseñanza esencial para tu vida espiritual! Efesios 6:10-17.

¡ALELUYA!

El Salmo 113 es uno de los cantos que tradicionalmente se cantaban durante la Pascua en Israel. En él encontramos un mandato y las razones para obedecer ese mandamiento. Exploramos el significado profundo de la palabra «aleluya» como una aclamación a Dios, contrastando su uso común y a veces vanalizado con su verdadero sentido de alabar al Señor con auténtico fervor. Aprendemos que la alabanza debe ser una forma de vida constante, no limitada a momentos específicos. Entraremos en la singularidad de Dios, quien en su grandeza se humilla para acercarse a su creación, especialmente a los humildes y más necesitados. Utilizando las ilustraciones del muladar y la mujer estéril del salmo, el pastor conecta estas ideas con la obra de Cristo en el Evangelio, quien se humilló para elevar a los que estaban en la miseria del pecado y hacerlos parte de la familia de Dios, instando a los creyentes a ser conscientes de esta realidad y a vivir una vida de alabanza sincera. Salmo 113:1-9.

VIDA EN EL ESPÍRITU

¿Qué significa vivir «conforme al Espíritu» y cómo se diferencia de una vida «conforme a la carne»? ¿Es posible ser un «cristiano carnal» o esta idea es una contradicción? ¿Cómo podemos tener la seguridad de nuestra salvación y qué papel juega el Espíritu Santo en este asunto? Podemos cometer dos errores antagónicos con respecto a nuestra seguridad de salvación. Podemos vivir con miedo e inseguridad temiendo todo el tiempo que vamos a perder nuestra salvación. Pero también podemos caer en el otro extremo y vivir despreocupadamente con una falsa idea de la gracia de Dios. Romanos 8:1-11.

GLORIA IN EXCELSIS DEO

En estos días de Navidad queremos comer, cantar, hacernos regalos y celebrar, pero queremos hacerlo desde el gozo de la salvación. Difícilmente vamos a entender lo que cantaron las huestes celestiales en la noche del nacimiento de Jesús si no comprendemos qué es la gloria de Dios. Y fuimos creados precisamente para la alabanza de su gloria. Así que si comprendemos de qué se trata esta, pero sobre todo, si conseguimos captar la grandeza y la belleza gloriosa de nuestros Dios, entonces podremos cumplir con nuestro cometido como criaturas diseñadas para alegrarnos eterna y supremamente en esa gloria divina. En estos días navideños abramos nuestra mente, pero más aún, abramos nuestro corazón al Dios que se dio y se encarnó en Jesús. ¡Feliz y bendecida Navidad! Emanuel es Dios con nosotros. Lucas 2:8-20.