LA ORACIÓN MÁS SUBLIME 6

Seguimos hoy estudiando la tercera petición que realiza Jesús en su oración sacerdotal, la relacionada con la unidad de su Iglesia. En el mensaje anterior entramos a considerar cinco aspectos de esta unidad: su naturaleza, el motor de la misma, su extensión, el fundamento que la sustenta y su manifestación. Hoy veremos tres aspectos más de la misma, a saber, su desarrollo, su propósito y su permanencia. Además también analizamos qué tres pecados son los que atentan más frontalmente contra la unidad que debemos guardar y proteger. Juan 17:20-23.

EN EL PRINCIPIO 19 | BABEL

Tras la devastación que vino con el Diluvio Dios bendijo a la raza humana dotándola de grandes avances técnicos y artísticos. Pero nuevamente la humanidad cayó muy pronto en una decadente y blasfema autoglorificación. Nos adentramos hoy en un personaje nada baladí. Se trata de Nimrod, a quien la propia Biblia denomina como el «primer poderoso de la Tierra». Alguien que llegó a convertirse en el prototipo del hombre de pecado que aparece repetidamente a lo largo de la Escritura. Alguien que fundó dos grandes imperios, el babilonio (con la fundación de Babel) y el Asirio con el fundación de Nínive. Dos potencias que siempre fueron enemigas del pueblo de Dios. Al estudiarlo descubriremos cual es la esencia misma del pecado. Génesis 10:1-11:8.