INTRODUCCIÓN 3 – LOS DESTINATARIOS

Esta tercera y última parte de la introducción se centra en los destinatarios, aquellos llamados a ser de Jesucristo mediante un llamamiento eficaz y soberano que establece una unión íntima y vital con Él, comparable al vínculo matrimonial. Además, Pablo los identifica como el verdadero pueblo de Dios, sus «amados» y «santos», quienes son objeto del hesed o amor leal y eterno del Señor. Finalmente, los presenta como las personas más bendecidas de la tierra por poseer la gracia y la paz de Dios, un favor inmerecido y un bienestar integral que les sostiene incluso ante las pruebas más oscuras, como las persecuciones en la Roma de Nerón. Por ello, se nos exhorta a estar atentos y expectantes, siendo diligentes en la meditación y la oración para que estas verdades «ardan en el pecho» y produzcan una transformación real, dándonos fe y fortaleza nueva para vivir conforme a la Palabra de Dios. Romanos 1:1-7.

INTRODUCCIÓN 2 – EL MENSAJE

El mensaje de hoy expone la deslumbrante belleza del Evangelio de Dios basado en Romanos 1:1-7, presentándolo no como un discurso humano o una propuesta de bienestar temporal, sino como la buena noticia celestial definitiva que verdaderamente transforma y recompone la vida entera. A través de un recorrido profundo, desvelamos el misterio trinitario del amor divino y la persona del Hijo, Jesucristo, entrelazando su estado de humillación según la carne con su exaltación gloriosa según el Espíritu de santidad por la resurrección. Este mensaje te conectará con el hilo conductor de toda la historia bíblica, demostrando cómo la fidelidad pasada de Dios garantiza cada una de sus promesas futuras y encendiendo en tu corazón la certeza inamovible de un final feliz y glorioso. Escucharlo no es solo oír teología, es sumergirse en un banquete de verdad que sacudirá tu comodidad y renovará tu confianza en el único anuncio que lo cambia todo.

EL EVANGELIO DE DIOS – INTRODUCCIÓN 1 – EL MENSAJERO

Comenzamos hoy una nueva serie basada en la epístola a los Romanos. Al sumergirte en este mensaje, descubrirás cómo el concepto de ser un siervo de Jesucristo redefine radicalmente tu identidad, ofreciéndote la libertad total que nace de pertenecer exclusivamente a un Dueño que te compró por un precio infinito. Comprenderás la importancia de cimentar tu fe sobre la autoridad de la doctrina apostólica, aprendiendo a distinguir las verdades eternas que tienen el poder de reorientar tu vida de las distracciones superficiales que abundan hoy en día. Y serás motivado a vivir con propósito y disciplina confiando en que Dios no sólo te ha apartado para una misión específica desde antes de nacer, sino que te capacita con su poder sobrenatural para llevarla a cabo con gozo. Romanos 1:1-7.

EL TRIUNFO DEL SIERVO

En la profecía mesiánica de Isaías en los capítulos 52 y 53 de su libro vemos tres imágenes que describen lo que está por ocurrir en el plan redentor de Dios. Son como un tríptico de nos muestra la obra perfecta del Siervo del Señor. En uno vemos su exaltación hasta lo sumo al ser prosperado y triunfar en sus santos propósitos. En otro vemos su profunda humillación hasta el punto de estar completamente desfigurado. En el tercero, vemos como alcanza a las naciones y las gana para sí en esta bendita misión que el Padre le encomendó. Contemplemos la belleza y la perfección de este Siervo que, aunque destrozado por el juicio divino, a la vez se levanta victorioso sobre todos sus enemigos. ¿Cómo son posibles ambas cosas? ¿No parecen una contradicción? Abre tus ojos en asombro y contempla perfecta obra de la salvación. Isaías 52:13-53:12

EL CORAZÓN DEL PADRE

El corazón del Padre – Lucas 15:11-32 – Elías Sanz

Jesús enfrenta a los fariseos y escribas con tres parábolas que muestran el corazón paternal de Dios, frente al corazón duro y frío de estos estudiosos de la Ley. Son la oveja perdida, la moneda perdida y el hijo perdido (más conocida como el hijo pródigo o el Padre amante). Hoy entramos a analizar esta última. Todo auténtico creyente se identificará inmediatamente con el hijo menor de esta parábola. El rebelde que se levanta orgulloso y desafiante contra su padre, aquel que le dio la vida, para vivir su vida a su propia manera, sin las reglas y los consejos de su progenitor. Así hemos vivido muchos, alejándonos de la casa del Padre para vivir haciendo lo que los impulsos egoístas de nuestros corazones desviados nos pedían. Hasta que llega un día en que tocamos fondo y es entonces cuando nos alcanza la gracia del Padre que nos sigue amando a pesar de nuestro desprecio.

AMADOS, AMÉMONOS

Los seres humanos fuimos diseñados para vivir en una atmósfera de amor. Y esto es así porque Dios nos creó como fruto de su propio amor intra-trinitario. Como seres creados a su imagen, todos buscamos ser amados y amar, porque nuestra identidad está enraizada en el amor de Dios. Por esa misma razón, no se concibe a un cristiano que no ame a sus hermanos. Es una contradicción absoluta que refleja que no ha habido una auténtica conversión. Al igual que el manzano produce manzanas y el naranjo naranjas, de la misma manera un hijo de Dios ama, como un fruto natural de su propia naturaleza. 1 Juan 4:7-12, 17-21.

¿CÓMO OYES?

Jesús, como buen maestro, utilizaba ilustraciones, ejemplos, metáforas e historias para que sus discípulos recordaran fácilmente sus enseñanzas y también las aprendieran de manera más sencilla. Sin embargo, las parábolas, a pesar de utilizar ejemplos de la vida diaria muy comunes para sus oyentes, encerraban una sabiduría oculta que sólo los que verdaderamente estaban dispuestos a vivir conforme a sus enseñanzas podían comprender. En la que hoy estudiamos Jesús mismo tuvo que explicar a sus discípulos el significado profundo de esta historia aparentemente simple, pero que encierra grandes verdades del Reino y de la voluntad de Dios. ¿Y tú, como vas a escuchar? ¿Quieres profundizar en el conocimiento de Dios o prefieres quedarte en a superficie de esta historia? Lucas 8:4-18.

LA ÚLTIMA LÁGRIMA

¿Dónde está la fuente del auténtico gozo cristiano? Hoy el pastor Fran Cegarra nos recuerda la historia de José en Egipto. Vemos que él experimenta la poda del Señor, que ocurre al principio del invierno, cuando parece que no está pasando nada en la vid, pero algo sí está ocurriendo en su interior y bajo tierra. Dios estaba trabajando y transformando al joven José para hacerlo un instrumento de su gracia. Durante los largos y duros años de esclavitud en Egipto, José tuvo que agarrarse a la Vid verdadera y así superó esos años de dolor mientras su interior era transformado por el poder de Dios. Ese es el camino que todo hijo de Dios tiene que transitar para encontrar el verdadero gozo del que Jesús habló. Juan 15:1-11

NO LLORES

¿Alguna vez has sentido que la incertidumbre por el mañana es una carga tan pesada que no te permite descansar? ¿Pierdes el sueño por las noches y sientes que la ansiedad se apodera de ti? Imagina ahora que el consuelo que anhelas no viene de un alimento físico, sino de una de las visiones más enigmáticas y poderosas jamás registradas: la del anciano Juan en la isla de Patmos. En el pasaje que hoy estudiamos nos adentraremos en una escena celestial que parece sacada de un sueño, pero que esconde la realidad más profunda de nuestra existencia. ¿Por qué lloraba Juan de forma inconsolable ante un libro sellado con siete sellos que nadie en el universo era digno de abrir? ¿Qué secreto encierra ese Cordero que, aun habiendo sido inmolado, permanece en pie con la extraña apariencia de tener siete cuernos y siete ojos? Te invito a escuchar este mensaje para descubrir el significado de estos símbolos y entender por qué, en medio de tus tormentas y crisis personales, hay una voz poderosa que hoy te dice: «No llores». Apocalipsis 4:1-2; 5:1-13.

AMOR INFINITO

Amor infinito – Salmo 106:6-8 – Abraham Sanz

El escritor del Salmo 106 va recordando los hechos poderosos de Dios a favor de un pueblo que es rebelde y que se queja continuamente de Dios, a pesar de que han visto los prodigios que éste ha hecho en Egipto. Con su actitud de falta de fe e ingratitud demuestran que no aman a Dios a pesar de todo lo que ha hecho por ellos. El problema de este pueblo, y también de cada uno de nosotros, es que creían, al igual que nosotros creemos, que sabían lo que era mejor para ellos. Perdían de vista que los planes del Señor siempre, siempre, siempre son mejores que los nuestros. Olvidaron que Él ve el final desde el principio, cuando nuestra vista, en cambio, es muy corta. Perdieron de vista, como también nos ocurre a nosotros muchas veces, la inmensidad del amor infinito de Dios. Salmo 106:6-8.