SOLDADOS

El estilo de vida actual, con sus muchas comodidades y la abundancia de tiempo libre para hacer lo que nos apetece tiene un lado negativo que suele pasar desapercibido. La comodidad y el bienestar se dan por sentado hoy en día, pero este hecho nos ha ido cambiando generación tras generación hasta llegar a la actual, en la que los niños y jóvenes son sobreprotegidos hasta extremos que llegan a ser enfermizos. Hoy queremos las cosas instantáneas, casi sin esfuerzo, pulsando un botón o a golpe de clic. El resultado es una generación que moral y psicológicamente es muy débil en comparación con generaciones pasadas. La Palabra de Dios nos muestra un camino distinto para no caer en la indolencia y la pasividad propias del siglo XXI. 2 Timoteo 2:1-13.

EL PUDOR

Vivimos en un mundo impúdico en el que se comercia con el cuerpo humano, tanto femenino como masculino, de una manera que a nuestros abuelos les causaría sonrojo sólo con pensarlo. El culto al cuerpo se ha convertido en la nueva religión imperante y los mass media explotan la sensualidad humana hasta extremos absolutamente vergonzosos. Ante tal obscenidad el Pueblo de Dios está llamado a vivir y a expresarse de una manera completamente distinta, yendo contracorriente y expresando la belleza de un sano pudor que ha desaparecido casi por completo de nuestra sociedad «avanzada y occidental». Génesis 3:4-11; 1 Timoteo 2:9a.