NO TEMAS, ALÉGRATE MUCHO

– Vida en su Nombre 28 –

“¡Mirad, el mundo se va tras él!”, dijeron los fariseos. El gentío de agolpaba a la entrada de Jerusalén portando ramas de árboles y palmas que ponían a modo de alfombra para que pasase Jesús, quien venía subido en un asno. Los fariseos respiraban odio contra el Maestro y su envidia tramaba planes homicidas contra Él. La multitud se dejaba llevar por sus deseos de liberación del pesado yugo romano y lo expresaban con gritos de júbilo. Sin embargo Jesús venía con un plan muy superior porque no pretendía librarlos del poder de Roma, sino del poder mucho más esclavizante que reinaba en sus corazones: el poder del pecado. Juan 12:12-19.

LÁZAROS

– Vida en su Nombre 27 –

Tras el portentoso milagro de la resurrección de Lázaro muchos venían para conocer a Jesús, pero también para ver a Lázaro. Hoy vamos a trazar un paralelismo entre el Lázaro de este relato y los “Lázaros” que también hay hoy en día. Jesús trajo a su amigo del reino de los muertos, a la vida. Pero hoy Jesús sigue trayendo a muchos que estaban muertos a una nueva vida. Esos nuevos “Lázaros” son un testimonio atractivo y elocuente del poder de Jesús. A la vez, se constituyen en un incordio para el mundo apartado de Dios, para los incrédulos, para los enemigos de la Verdad. Además estos que han recibido nueva vida en Jesús son un esperanzado presagio del mundo nuevo que está por venir. Juan 12:9-11.

LA MALA VIDA, LA BUENA VIDA

– Vida en su Nombre 26 –

Jesús es invitado a comer a casa de Simón, el leproso. También asisten los discípulos y los tres hermanos amigos de Jesús, Lázaro, María y Marta. Durante el transcurso de la cena María hace algo insólito y hasta extravagante, derrama sobre Jesús un frasco entero de un perfume carísimo. En seguida Judas exclama que lo que María ha hecho ha sido un despilfarro imprudente e innecesario. Hoy analizaremos las actitudes de estas dos personas. Por un lado Judas, con un corazón muy alejado del corazón de Jesús, y por el otro María, cuyo deseo de reconocimiento y alabanza al Maestro se materializó en la entrega generosa de aquel costoso perfume. Ambos encarnan la esencia de lo que es la mala y la buena vida según aprendemos en la Palabra de Dios. Juan 12:1-8.

GRACIA, GRACIA, GRACIA

– Vida en su Nombre 24 –

La vida cristiana se vive desde la gratitud, que no es un deber, sino un placer. Sin gratitud no hay fuerza. En el pasaje que hoy estudiaremos vamos a encontrar las que se denominan las doctrinas de la gracia. Veremos en esta exposición la corrupción radical, la elección incondicional, el llamado eficaz y la preservación de los creyentes que Dios mismo realiza y que son la base de nuestra gratitud por su obra completa realizada por el Espíritu Santo en el interior de cada hijo de Dios. Juan 10:22-42.

DOS TIPOS DE FE

Hoy se pondera el individualismo y se afirma que hay muchas verdades, tantas como individuos. Pero la Palabra de Dios nos muestra claramente y de forma insistente que sólo hay una Verdad y que la fe que nos salva y nos conduce a la vida eterna es también sólo una. Hechos 8 nos presenta dos tipos de fe. Por un lado, la de Felipe y los que habían salido de Jerusalén en la persecución, y por otro la de Simón el mago. ¿Qué las diferencia? ¿Cómo podemos estar seguros de que nuestra fe es para salvación y no una fe vana y falsa? Hechos 8:4-25.

LOS BANDIDOS, EL PASTOR Y LAS OVEJAS

– Vida en su Nombre 23 –

En el pasaje de hoy Jesús vuelve a hablar acerca de su naturaleza y de su misión. Hace afirmaciones que anclan su origen en las profecías de Ezequiel 34. En la que Dios afirma que Él mismo vendrá y pastorearé a su rebaño, Israel. Jesús afirma ser el buen Pastor, el que va a buscar a la perdida, el que venda a la perniquebrada, el que fortalece a la débil, el que da su vida por su rebaño. A Él le duelen las ovejas porque son sus ovejas. Él las llama y las conoce por nombre, pero es que además las que son de su rebaño conocen también su voz y le siguen. Todo hijo de Dios encuentra un fortísimo consuelo en estas palabras del Maestro. Juan 10:1-21.

QUE NADIE TE PRIVE DE TU PREMIO

Pablo dirige su carta a los hermanos que son santos y fieles que están en Colosas. Muchas veces ponemos la base de nuestra identidad en lo que sentimos y somos engañados. Lo que somos es lo que Dios dice que somos. Y el milagro es vernos a la luz de la Palabra y creer que Dios nos ama así. A los ojos de Dios la Iglesia es santa, pura y sin macha. Hemos de ser conscientes de la herencia qua tenemos, de quienes somos en Cristo. Colosenses 1:21-23.

ESTIRADOS, DE PERFIL, DE RODILLAS

– Vida en su Nombre 22 –

Jesús se cruza en su camino con un mendigo ciego de nacimiento y fija su mirada en él. Los discípulos le hacen una pregunta errónea. Jesús realiza un portento que deja perplejos a todos los presentes. En este relato encontramos tres tipos de personas que reaccionan de tres formas distintas ante el poder evidente de Dios. Los religiosos rechazan a Jesús con rabia nada encubierta. Los padres del ciego se desmarcan y no quieren problemas. Otros en cambio, tienen un corazón creyente abierto a Jesús. ¿En qué grupo estarías tú? ¿Con quiénes te sientes más identificado? Juan 9:1-41.

LIBRES DE VERDAD

– Vida en su Nombre 21 –

Los políticos profesionales saben muy bien lo que tienen que decir para que las multitudes les aplaudan. Son los que se sirven de las masas para satisfacer sus propios deseos de poder, de fama o de riqueza. Pero Jesús no busca meros simpatizantes, Él busca discípulos. Gente que se comprometa al cien por cien con Él y con su causa. Podríamos pensar que en este pasaje Jesús es muy duro con los religiosos y que se ha pasado un poco, o mucho en sus críticas. Pero no debemos olvidar que Él habla movido por el amor a ellos. Busca hacerlos reaccionar, que abran los ojos y vean la realidad del estado ruinoso de sus almas. Jesús, al igual que el buen médico, nos dice la verdad de la enfermedad que padecemos con la finalidad de que encontremos en Él el remedio que los sane. Sólo la Verdad nos hace libres. ¿Has encontrado tú la auténtica libertad? Juan 8:31-59.

SOLDADOS 2ª parte

El apóstol Pablo nos llama a todos los cristianos a vivir, no sólo como buenos soldados de Jesucristo, sino también a luchar de manera legítima, como hacen los auténticos atletas. Estos sólo son coronados si han luchado legítimamente, es decir, conforme a la ley, en nuestro caso, la Ley de Dios. Debemos ser meticulosos en nuestro servicio al Señor. No vale solamente con «tener buenas intenciones», con hacerlo de corazón. Porque se pueden tener muy buenas intenciones, y aun así hacer las cosas mal, porque Dios ya nos ha revelado cómo quiere que hagamos las cosas. No según nuestro sincero «saber y entender», sino según Él ya nos ha revelado en su Palabra. 2 Timoteo 2:1-13.